Casa de María Reina de la Paz anima a familias particulares dispuestas a ceder segundas viviendas de su propiedad para gente necesitada que vive en la calle. La finalidad sería rescatar al máximo número de indigentes. Las familias dispuestas a ello se deberían encargar del acompañamiento y la organización.  Nosotros ofrecemos asesoramiento gratuito y contratos; ceder nuestros conocimientos para contribuir a mejorar la humanidad.

Mientras las administraciones discuten qué hacer con la vivienda vacía, el Tercer Sector se está movilizando para canalizarla, cuando sea posible, hacia los colectivos más golpeados por la crisis.

Se necesitan pisos para alojar a nuestros hermanos que están pasando dificultades y durmiendo en la calle con mucho frío, y nosotros ofrecemos nuestra experiencia a aquellas familias que deseen involucrarse y a los voluntarios que estén dispuestos a ayudar.

El perfil de quienes acogemos es el de ancianos, personas sin trabajo o con alguna discapacidad que les imposibilita valerse por si mismas.

No debe haber pisos vacíos y gente viviendo en la calle;  ésta es nuestra filosofía y modo de defender la dignidad humana. Os animamos a ofrecer pisos para alojar a familias sin techo y hacer frente a las situaciones de pobreza que se producen a nuestro lado.

También existe la posibilidad, si alguien quisiera, de compartir la propia casa y comida, ofreciendo alojamiento a alguna persona que esté pasando una dificultad transitoria.

¡Cuánto se puede aprender de alguien que vive en situaciones limite! ¡Cómo podemos ayudar al que más lo necesita! Si percibiéramos cómo Dios nos ama, seríamos más felices y nos dedicaríamos intensamente a ayudar al prójimo y al que es nuestro hermano de sangre; si conociéramos como nos busca Dios,  dejaríamos que Él nos hablara al corazón, escucharíamos más su voz y nos preguntaríamos lo que Él espera de nosotros.  Entonces entenderíamos que debemos pensar más en los demás y no tanto en nosotros mismos.