¿Qué hacemos?

Vivir la  alegría de la Exhortación apostólica del EVANGELI GAUDIUM 200,  que llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús. Quienes se dejan salvar por Él son liberados del pecado, de la tristeza, del vacío interior, del aislamiento. Con Jesucristo siempre nace y renace la alegría. (Papa Francisco)

Somos familias que salimos con nuestros hijos al encuentro de los pobres que duermen en las calles de Barcelona. Acogemos a gente en situación vulnerable y tratamos de cubrir sus necesidades básicas: cocina, aseo, ducha, lavar la ropa y descanso. Compartimos la mesa y el pan, las alegrías y las penas, como una familia. Como familia cristiana católica también compartimos los sacramentos, la oración del Rosario y la Adoración como signo de alegría y alabanza a la misericordia de Dios.

Siguiendo la llamada de la Virgen en Medjugorje en 2014  fundamos la Casa de María Reina de la Paz en el distrito de Gracia, y un año después la sustituimos por una segunda casa en el barrio de pescadores de la Barceloneta. Estuvimos un año aprendiendo mucho en Gracia, haciendo salidas y recogiendo a muchos pobres; adquirimos mucha experiencia y el Señor nos dio a entender que debíamos bajar a una de las zonas con más contrastes y necesidades de Barcelona.

En 2016, como signo de caridad cristiana y  misericordia que brotó del Año Extraordinario Jubilar de la Misericordia, fundamos un oratorio para familias y personas en riesgo de exclusión social, dentro de Casa de María en la Barceloneta.

El  Papa Francisco nos dice: “La peor discriminación que sufren los pobres es la falta de atención espiritual.” Evangeli Gaudium 200.

“Invito a cada cristiano, en cualquier lugar y situación en que se encuentre, a renovar ahora mismo su encuentro personal con Jesucristo o, al menos, a tomar la decisión de dejarse encontrar por Él, de intentarlo cada día sin descanso. No hay razón para que alguien piense que esta invitación no es para él, porque « nadie queda ex- cluido de la alegría reportada por el Señor». Al que arriesga, el Señor no lo defrauda, y cuando alguien da un pequeño paso hacia Jesús, descubre que Él ya esperaba su llegada con los brazos abiertos. Éste es el momento para decirle a Jesucristo: «Señor, me he dejado engañar, de mil maneras escapé de tu amor, pero aquí estoy otra vez para renovar mi alianza contigo. Te necesito. Rescátame de nuevo, Señor, acéptame una vez más entre tus brazos redentores ». ¡Nos hace tanto bien volver a Él cuando nos hemos perdido! Insisto una vez más: Dios no se cansa nunca de perdonar, somos nosotros los que nos cansamos de acudir a su misericordia. Aquel que nos invitó a perdonar «setenta veces siete» (Mt 18,22) nos da ejemplo: Él perdona setenta veces siete. Nos vuelve a cargar sobre sus hombros una y otra vez. Nadie podrá quitarnos la dignidad que nos otorga este amor in finito e inquebrantable. Él nos permite levantar la cabeza y volver a empezar, con una ternura que nunca nos desilusiona y que siempre puede devolvernos la alegría. No huyamos de la resurrección de Jesús, nunca nos declaremos muertos, pase lo que pase. ¡Que nada pueda más que su vida que nos lanza hacia adelante!” (Papa Francisco).

Queremos ser la familia de los más vulnerables. Todos somos pobres en alguna medida a nivel espiritual, e intentamos cumplir las obras de misericordia y que éstas sean una plataforma de santidad para nuestras familias y todos los que están a nuestro alrededor.

 

¿Cómo puedo colaborar?

1- Es Dios quien te llama a colaborar, como voluntario, en su obra de Misericordia de Casa de María Reina de la Paz, y te dice mediante su providencia lo que debes hacer.

Se valora el esfuerzo y la dedicación, la implicación de la persona en el proyecto, la llamada a la formación y evangelización; el darse uno mismo es lo que consideramos más valioso.

2- Como voluntario puedes compartir tu tiempo y tu amor con las personas acogidas,  salir con nosotros al encuentro de los pobres que duermen en la calle, participar en las Adoraciones  y rezos, ayudar con la música, dar charlas  formativas en el oratorio, acompañar a  los usuarios a los Servicios Sociales, ayudarles a elaborar su C.V. y a buscarles trabajo, por ejemplo.

3- Puedes rezar por Casa de María Reina de la Paz.

4- Con tu aportación a la Asociación Casa de María Reina de la Paz. No recibimos ninguna ayuda social, nos abandonamos a la Providencia de Dios.

 

¿Dónde estamos?

Asociación Casa de María Reina de la Paz

Ana  +34-669346064

C/ Baluarte 106, bajos. Barcelona

info@casademariareinadelapaz.org

http://www.casademariareinadelapaz.org